La increíble historia personal detrás de la Riboceína™

Habiendo crecido en Hawái durante la Segunda Guerra Mundial, el Dr. Herbert T. Nagasawa no era ajeno al servicio y el sacrificio en la guerra. Sin embargo, en las décadas de 1960 y 1970, se entristeció al ver el estado en el que muchos veteranos de Vietnam habían regresado a sus hogares: desesperados y adictos a las drogas y al alcohol.

La desesperación del Dr. Nagasawa llegó a su punto máximo cuando su hermano regresó en un estado similar al de los veteranos, también se volvió adicto al alcohol para adormecer su dolor físico y mental, y su hígado y cuerpo estaban devastados por intoxicación alcohólica y cirrosis.

En ese momento, Antabuse (disulfiram) era el mejor fármaco para combatir el consumo de alcohol, causando una reacción severa para evitar su uso posterior, pero no podía mitigar el daño causado. Decidido a mejorar, el Dr. Nagasawa buscó desarrollar una forma de prevenir de manera más efectiva que los alcohólicos desarrollen hígado graso, reduciendo el riesgo de cirrosis e insuficiencia hepática.

Después de años de investigación, Nagasawa y su equipo se dieron cuenta que los altos niveles de glutatión ofrecen beneficios en la protección del hígado contra las toxinas. Con esta observación, el Dr. Nagasawa y su equipo trabajaron para encontrar una manera de estimular la producción natural del cuerpo de glutatión. Los muchos años de aprendizaje por ensayo y error los condujeron a la molécula patentada y demostrada conocida como RiboCeína™.

La RiboCeína, una vez ingerida, ingresa al torrente sanguíneo y libera cisteína y ribosa directamente en las células del cuerpo, lo cual no solo apoya la producción de glutatión, sino también proporciona el combustible y la energía requeridos para estas células. En la actualidad, la Riboceína es el ingrediente clave de varios productos de Max International, tales como Cellgevity, MaxOne y MaxATP.

Este importante avance se logró porque un hombre buscó hacer más por las personas que veía sufrir.

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